domingo, 17 de noviembre de 2013

Sería mejor construir puentes...

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.

Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso
.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el por qué de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que para saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.

Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.

Que no por mucho avanzar se amanece cerca del sol.
Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?



Puedo decir que este domingo en vez de deprimirme porque estuve casi la tarde completa sola, me hizo reflexionar sobre varias cosas que me estuvieron rondando por la cabeza los últimos días...
Realmente para darnos cuenta del valor que tienen ciertas cosas debemos ir al límite, perderlo todo, mirarlo de lejos, fugarnos del paisaje. 
También caí en la cuenta que a veces exigimos compasión y perdón cuando nosotros mismos no nos podemos perdonar un error. Es realmente imprescindible aceptarnos tal cual somos, aceptar nuestros defectos y tener la humildad de reconocerlos (sinceramente) frente al mundo. Luego de llegar a ese punto, es necesario tener la iniciativa de querer hacer algo al respecto; estar dispuestos al cambio y a enfrentar todas las consecuencias que se presentan a partir de nuestras decisiones. 
Yo me equivoqué. Lo sé completamente, puedo dar cuenta paso por paso por qué llegué a esta instancia. Pero lo veo todo como una prueba de fuego por la que tenía que pasar. Por eso hablaba de los límites, de perderlo ...todo. Si vale la pena o no, se verá con el tiempo. Pero considero que somos  bastante estúpidos y egoístas pensando en por qué las personas son "así", cuando no nos miramos a nosotros mismos y reconocemos qué parte debemos mejorar. Fui muy estúpida todo este tiempo. Perdí la noción del instante en que dejé de preocuparme hacia dónde estaba yendo y comencé  hacer disparates y cosas sinsentido, que me estacionaron en un sitio casi insoportable. Porque estos días no me soporté, no me aguanté. Lloré para ver si salía de mí misma esa faceta de mí que no quería ver, y comprendí que nunca tenemos que perder nuestra esencia, lo que hizo y hace que seamos lo que somos frente al mundo. 
Sé que me lastimaron mucho en el viaje y que sin recuperarme del todo seguí caminando, quizá, empeorando la situación. Me impuse "seguir adelante" sin tener en cuenta de qué manera hacerlo...Y así me hirieron mucho más. Me expuse. Y las heridas fueron amontonándose una arriba de la otra, y los parches nunca dieron a basto. 
Estoy tranquila. Llegué a odiarme muchas veces, mucho tiempo, porque todas mis situaciones me las había generado yo misma, y era la única responsable de mis lágrimas. Es más fácil reconocer los defectos ajenos que mirarnos al espejo. Pero hoy sé, que a pesar de mi necedad, y de mi orgullo, mi vida es ésta que tengo hoy, y no puedo desperdiciarla. Se llora y se ríe, se erra y se aprende. De todo voy aprendiendo. A querer también se aprende, y luego de hacerlo de manera tan "brutal", uno va mejorando la técnica y la forma. Yo soy lo que soy, con miles de manchitas oscuras y colores luminosos. Yo soy lo que hice con mis decisiones, y no me puedo dejar y abandonar acá. Cuando uno reconoce lo que vale, recién en ese momento podemos exigir que nos traten como merecemos que nos traten. 
El poema de Benedetti es muy oportuno para lo que venía diciendo. Léanlo todas las veces que crean necesario. Sirve como un mapa. 
No se dejen amedrentar por pensamientos estúpidos, la vida es una sola, y como dice el poema "Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte". Para levantarse, hay que caer primero...y después se sigue :)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Comentando un poco conmigo misma

Muchos problemas comienzan por confusiones y malentendidos, especialmente en las relaciones. Una vez, un amigo me dijo, hablando sobre el tema "la infidelidad", que todo dependía de la perspectiva que tuviéramos sobre tal. Yo le dije que para mí era muy sencillo: ser infiel era estar con otra persona mientras se mantenía una relación con una persona diferente. También tener deseos sexuales o sentimientos amorosos sobre una persona que no era la pareja, era una especie de infidelidad, aunque el acto nunca se concrete. Él, por su lado, me dijo que la infidelidad carnal no contaba, que era peor la de los sentimientos, la de engañar a la otra persona haciéndola creer que la amamos, mientras estamos deseando por dentro, estar en los brazos de alguien más...
El tema de las confusiones, creo, está atravesando una vez más mi vida. 
Yo hoy estoy esperando. Esperando a que el viento sople más fuerte, que la situación cambie. Hoy me toca esperar, pero decidí ser un poco menos usual. Lo usual en mí, es darme por completo. Darme con sonrisas y caricias, con besos y abrazos. Pero yo ahora recurro a la estrategia benedettiana que es la de "construir con palabras un puente indestructible...". Con las palabras no logramos transmitir todo, ya se sabe. Pero es cierto que aquellos que utilizamos la escritura para expresar nuestras ideas, con más frecuencia que otras personas, conseguimos acercarnos un poquito más a lo que el lenguaje de nuestros anhelos y deseos quiere expresar. O al menos es mi utopía.
Para mí la palabra "saliente" o "la persona que estás conociendo y comparte algunos momentos con vos", implica sólo algunas cosas, no es entregarse. Es el terreno a conocer, a explorar. Es aquello desconocido; es el momento en que salimos de la caverna para ir en busca de eso que nos atrae, de esa luz incandescente que transforma todas nuestras perspectivas.
Ser la pareja de alguien, ser novio o novia de alguien, conlleva otras cosas más. Uno continúa conociendo a esa persona (en realidad nunca dejamos de conocernos), pero comparte otras cosas más profundas. Cierta vez fui una mina muy cariñosa, di todo de mí, sin medida, sin precauciones, así, locamente. Y así, irremediablemente salí muy lastimada. Creo que pasar por este tipo de experiencia indefectiblemente, cambiamos. Pero sólo lo externo, o lo que se puede percibir. Por dentro, uno atesora esa persona que solía ser. Yo guardo como un vino para una ocasión especial, todo el amor y sus expresiones para cuando valga el momento. Lo malo de los años, tal vez, de esas derrotas del corazón, es que ya no creemos en espejitos de colores, y todo, como buenos compradores miramos aquel objeto que deseamos adquirir, una y otra vez desde cada arista. Hasta estar seguros. Uno siempre cuenta con la opción del riesgo, ya veces se la re manda. Se manda como si fue un niño inconsciente del peligro que lo rodea. Pero a mí, ya me tocó representar ese papel. Y hoy, simplemente no tengo ganas. No tengo ganas de perder otra vez mi alma en cada cosa que toco. Quiero estar segura, un poco nomás (nunca me gustaron los extremos, pero a veces ayudan) Yo quiero tener un horizonte al cual mirar, sin temer el camino que tomo para llegar a él, sin embargo miro de a ratos, ese terreno que voy tanteando. Uno si quiere sobrevivir a este siglo del whatsappeo, del facebookeo, del retwitteo...etc, donde la vida se convierte en un cúmulo de publicaciones confusas que poco dicen de lo que en realidad está pasando (lo que nos está, pasando), debe restarle importancia a esas cositas y debe procurar no sumergirse en esas publicaciones falsificadoras de sentimientos. No sé cómo llegué hasta este punto. Lo que quiero decir, en definitiva, es que si quiero llegar viva y completa a mi destino, si quiero llegar lejos, tengo que ir con pasos acertados. De cada viaje, algo se aprende. 



miércoles, 2 de octubre de 2013

Unas palabras nada más

Uno quisiera mirar con fuerza la superficie plana del horizonte, y apreciar los colores,las formas, pero no hace más que ver una línea recta recta que lleva la mente a pensar en reversa. O en un futuro fantasma, uno de los posibles e imaginados que murieron antes de ser concretados. Todos tenemos historia. Hoy me di cuenta que desde hace casi un año vengo intentando enterrarlo en el fondo fondo fondo y oscuro pozo que tenemos para olvidar las cosas más terribles que no pasaron, y que jamás en nuestra dulce inocencia de gente con esperanza, nos pudimos imaginar. Estoy escribiendo con rabia. Yo sé que por algo todo pasa, ya lo sé, que nadie me venga a decir que hay que mirar hacia adelante y que todo lo que quedó atrás, ya no lo podemos volver a tener. Obvio. Lo muerto ya ha perecido. El amor no es inmortal, tal vez. Alguien tiene que morir, siempre. Pero nadie habla aquí de cuerpos descompuestos, de materia muerta, de no vida. Se puede morir abstractamente, enterrando poco a poco lo que fuimos, lo que fuimos construyendo día a día, para ser lo que somos hoy. En mi caso, me trato de olvidar el proceso por el que viví para amar las cosas como las amo. Digo las cosas, pero me refiero a las personas, hablo del corazón...qué más da...Digamos corazón, carajo. Una intenta hacerse la fuerte y va armándose de una coraza impenetrable, para que ningún gil vuelva a vernos desnudas en alma, otra vez. Es verdad. El corazón se entrega una única vez. Pero, yo también tengo historia, y no sé si tengo nostalgia o es simplemente que la realidad me choca y me cachetea para decirme, todos tienen historia...respetá el proceso que cada uno tuvo. Y yo, yo...acá, intentando desatarme de ese sentimiento que me hizo florecer lo mejor de mí. No te voy a negar nunca más. A nosotros, a nuestro mundo, tan nuestro, tan cálido y brillante. Con flores autóctonas que tenían olor a libros viejos, a bibliotecas infinitas. Jamás voy a negar a nuestras hijas, las palabras, que crecieron y se convirtieron en pseudo-poesías. Nos escribimos, nos imaginamos. Y con eso bastó.


viernes, 13 de septiembre de 2013

Vos me buscaste. De eso, no te olvides...



Se escribe para que el corazón no estalle, para que las ideas no agujereen el alma, para que las nubes del cielo no se adhieran al cuerpo. Yo escribo para no llorar y para llorar. Llorar de dolor, o de tristeza implica una decisión consciente. En el fondo es mucho más fuerte que nuestra voluntad. Pero la verdad, a veces necesitamos llorar. Yo escribo porque lo necesito. Y porque irremediablemente la escritura deja huellas. Marca una línea real en la ficción de la vida...de nuestros anhelos, nuestros pensamientos, el mundo abstracto en el que vivimos la mayor parte del tiempo. Yo hoy te quiero decir, que una vez más me veo así. Y siento que la vida me está dando con un palo en la sien...Hasta que no aprenda, lo voy a seguir viviendo. La desilusión. La rajadura de la vidriera, esa que me ofrecía las cosas más deseadas por mí...
Me pregunto si de verdad todo lo que creí saber de él, fue así. Yo le creí a esos ojos, a esos gestos que me hablaban en otro idioma, lejos de sus palabras. ¿Cómo puede ser que todo se derrumbe así de la nada? Me doy cuenta que nadie está completamente seguro de sus intenciones, ni de sus emociones...¿Y los sentimientos? Yo a eso, no lo sé. Yo sé cuando quiero a alguien...que se lo diga o no al mundo, es cosa mía...Pero yo sí sé que quiero, cuando quiero...cuando me entrego. No sé...me voy desarmando y armando cuando quiero. Arrojo al vacío trozos de mí, de mi vida, de mi historia, de todas esas personas que pasaron a través de mí. Que cruzaron mi mente, que atravesaron mi discurso, que se fusionaron con mi personalidad. Las que tocaron mi alma, y mi cuerpo. Y en cada relación que estoy, tomo y dejo...y abandono, y me adueño.
¿vos te vas a acordar de ese lunar que te copié? ¿vas a recordarme cuando escuches la canción de Coldplay, esa que nos gustaba a los dos? ¿te vas a acordar de mí cuando tomes un café para llevar, de Havanna? ¿te vas a reír, o vas a parpadear? ¿te vas a acordar de mis ojos cuando te miraba y no decía nada? ¿de esos besos? ¿te vas a acordar que me dijiste que te gustaba cómo me veía, cuando caminaba hacia vos? ¿vas a pensar en mí cuando veas sus uñas pintadas de un color llamativo, como siempre hago yo?  ¿te vas a olvidar de mí?       
                                                  Yo de tu boca que derrite el dolor, no me voy a olvidar. 
¿Cuánto de lo que te di sirvió para que hoy llegues a pensar en mí? para que me quisieras...

Ya sé que no se trata de cantidad, sino de calidad. ¿Fui algo bueno para vos?
¿Cuánto de lo que te di va a quedar en tu memoria?
  
[Hay quienes dicen que son más felices

sin poder recordar, pero yo necesito
esconderme en tu memoria
esconderme en tu memoria
Que me muero si te olvidás de mí
esconderme en tu memoria y que me recuerdes]

lunes, 5 de agosto de 2013

1/2

No quiero ver morir el tiempo y sentarme cómoda mirando cómo esquiva las sombras el perrito de la cuadra de mi casa. Me quedé toda la tarde pensando tantas boludeces. Al final de todo, termino por darme cuenta que efectivamente siempre yo soy la que está equivocada. 






Siempre fue a mitad de todo,
nos besamos en la mitad del pasillo,
nos besamos en la mitad del café,
nos besamos a mitad de cuadra,
me dejaste a mitad del amor.
Ahora soy la mitad de mí, y
nada.

lunes, 1 de julio de 2013

El que no arriesga, no gana..

Joderse
la mala tentación el poema
que se asoma con cara de 
pobre y pide lástima humilde
nunca busca otra cosa que
arrinconarte una vez más 
entre la sangre y la pared
entre la espada y el papel
entre la sangre y el papel.

Juan Gelman (1963)


 (porque uno puede sacar sus peores enemigos cuando se le da por escribir y soltar la mano...)


Me preguntaba esta mañana, dónde estabas la noche en que me perdí. Estaba pensando en vos. Sí, como acostumbro hacer de mañanita en mañanita cuando me preparo los mates, y me siento a leer algunos fragmentos de Gelman... Aunque no entiendas, y me llegues a reprender por lo que digo, tengo bronca. Por vos, por tus manos, tu mirada linda y seria cuando me mira y ve esas cosas que a la única persona que le gustaban, era a mí. Como los lunares, pecas, gestos que sólo yo misma sé que existen. Porque te me quedaste mirando como queriendo encontrar algo, y no hallaste nada, (excepto que lograste traspasar la telaraña de orgullo y egocentrismo que había empezado a cubrirme.) Me pregunté, qué habías visto cuando me miraste así. ¿Qué soy para vos?.. Un páramo verde, para mí, fueron tus besos, (tu forma suave de hacerlo), la delicadeza de antes, que había perdido. 
Me pregunto dónde estabas la hora en que me dije "no más", donde juré al aire que no iba a hacer más estas cosas, que no me iba a enamorar. Pero me encontraste. Y acá estoy, casi indefensa, casi -completamente- loca. Otra vez, ( no de nuevo!) . De otra manera nueva, en realidad. Porque no conocí a nadie como vos.  Pero de golpe viene una sombra que me cubre. Es la ansiedad que había quedado escondida con esa sensación que sólo produce el primer amor.
Es el miedo a volver a jugar, y volver a perder. 




NOTA: Perdonen que haya faltado a mi palabra. Quería escribir sobre otro tipo de cosas, y no lo mismo de siempre, pero ya ven, que hice otra cosa. Igual, necesitaba hacerlo. Espero que ustedes anden bien. Saludos a todos!  Bris!

miércoles, 5 de junio de 2013

Tiempo de cambios....cambiamos el nombre!


 Bueno, antes que se asusten les aclaro que sigo siendo la misma persona que escribe, y es el mismo blog, pero con un cambio de "onda..."
 Que le haya cambiado el nombre, sólo significa que me voy a dedicar a escribir otro tipo de cosas. No ya tantos poemas...o al menos no serán poemas de amor o desamor... Necesitaba un espacio para escribir otro tipo de cosas que se me cruzan por la cabeza, y espero que me sigan acompañando y aporten también sus opiniones.
Elegí el nombre Puro cuento! porque al fin de cuentas, nada es lo que parece y todo es invención. ¿Qué mejor que un nombre así?


Les mando un beso grandote a todos! Gracias por seguir leyendo después de todos estos años...:)

miércoles, 15 de mayo de 2013

Ventanas


Hay días en que disfruto caminar por las veredas del barrio Guadalupe a eso de las seis siete de la tarde y fijarme en los vecinos que están dando vueltas por ahí. Tienen la costumbre de ser siempre gente mayor. Nunca falta el matrimonio de viejitos que está sentado en el frente de su casa, mirando los automóviles ir y venir, la gente ir y venir, la vida irse con todo ese movimiento...y ellos, ahí sentados, tomando mate, como si en esa acción se detuviera la vida o permaneciera inamovible, como en una fotografía. 

También está el viejito de mitad de cuadra, que siempre lee el diario y lo acompaña un perro con pinta de querer ir detrás de los chicos que cruzan a toda velocidad la vereda, en sus bicicletas, y perseguirlos a toda carrera. También está el viejito buena onda que se pone a charlar con cada persona del barrio que pasa por ahí. Y cómo olvidarme de la señora que se pasa horas barriendo las hojitas del árbol de la esquina, que desparramadas por el viento, llegan siempre hasta la entrada de su casa, para agregarle un quehacer más a las tareas diarias.

Otras veces, en vez de largarme a la caminata como quien no tiene nada que hacer..., miro a través de la ventanilla del colectivo, y observo la arquitectura de las casas. Siempre me intrigaron los jardines de éstas, las plantas y enredaderas cubriendo todos sus muros. Cuando era más chica, cada vez que veía un muro cubierto de hojas, imaginaba algún jardín secreto como el del libro...qué lindo debe ser  encontrar una  especie de paraíso perdido o escondido, esperando a ser hallado por nosotros. (Para mí un tipo de paraíso escondido se encuentra en cualquier libro que podamos leer por azar). 

Cuando miro esas casas, y el color del cielo comienza a oscurecerse, se puede apreciar alguna que otra habitación con su ventana descuidadamente abierta, mostrando su interior al mundo. Más de una vez encontré a algún hombre de mediana edad con los anteojos puestos, y a su lado, la infaltable taza de café, con aire de cansancio y de concentración, y la vista fija en algún texto...otras veces escribiendo algo, quién sabe...tal vez organizando un trabajo que quedó sin terminar, o alguna historia que quedó sin final... Otras veces me topé con ventanas de dejaban ver una biblioteca en contra de una pared, solitaria. Con libros que juegan a ser parte del paisaje hogareño. (Nunca me pareció soportable la idea de una casa sin libros...De hecho, siempre disfruté de sobremanera aquellas casas donde lo primero que me recibió fue una pared plagada de libros. Una vez me tocó conocer una casita donde a falta de estanterías, los libros, adornaban el suelo formando hileras de historias, de teorías, de ficciones, de discursos...Por suerte las personas que vivían allí habían leído la mayoría de aquellos, y no sólo eran parte de la arquitectura de la casa.) 
Singularmente, me atrae mirar a través de esas ventanas de desconocidos donde parece habitar la soledad. Siempre se ven esas casas donde se puede ver alguna madre y su hijo a la mesa, o algunos niños haciendo la tarea con la televisión encendida. Pero siempre me sedujeron mucho más las imágenes de ciertas casas donde sólo se ve una habitación con una sola persona, que no sabe que está siendo observada. Es es momento en que están sumergidos en su mundo, en algún texto...creyendo estar totalmente aislados del Universo. 
Es increíble todo lo que uno puede observar si se detiene en algún instante. Por eso disfruto tanto viajar en colectivo cuando va cayendo la tarde, por los barrios de esta ciudad en que vivo.

domingo, 12 de mayo de 2013

Sonido

Cuando yo te vuelva a ver
los ojos del distraído transeúnte dispararán perplejos
las sombras tricolores del paisaje
y se fundirá tu risa con el aire y el
rebote de esa música
hasta mis oídos breve y suave,
se escurrirá
otra vez...

miércoles, 1 de mayo de 2013

Eterno retorno

Lo que hago, lo que ves, lo que siente y late
esa misma de ayer que no cambió demasiado
que al final se queda para verte otra vez

(toda ella te quiere 
con u r g e n c i a )

es el momento constante,
el pensamiento que loco, juega 
a envolvernos en el pasado

Vos y yo y el viento (que siempre te tuvo)
otra vez 
en el puerto de una vida que sigue

Y vos como si nada, inmóvil al paso del tiempo
llegás y te quedás con cada otoño, 
para renovar la corteza de este amor que nunca muere







sábado, 27 de abril de 2013

Lluvia nocturna


no voy a llorar
no voy a llorar para que siempre pase lo mismo
me digo que no voy a llorar pero no me hago caso

afuera está lloviendo
ahora llueve y casi que no lloro
y sin embargo refusila y tengo miedo
                                       (como en una explosión de tormentas)
¿por qué el cielo puede hacer temblar la tierra,
y nosotros estando tan cerca de estar tan lejos
indiferentes, hacemos como que no pasa nada? 
¿por qué mi amenaza de lágrimas no te hace temblar?
¿por qué nada te conmueve?
                                    (es tan fácil retroceder el paso que quiso nacer firme)
listo, se cayó el cielo
de mis ojos ya no brotan lágrimas
hay sólo un chasquido de pestañas
y nada, ya no pienso llorar
                  (se largó a llover con toda y tu mano lejana a la mía, está allá con vos...¿por qué no te acercás?)

martes, 19 de marzo de 2013

"Jamás perder la esperanza" o "Un intento más...y van..."

Uno se a veces tiende a hacerse preguntas sin mucho sentido, pero considero que están allí las mejores observaciones de las cosas que nos suceden a diario. Esta situación me toca vivir cada dos por tres. Me pregunto el porqué de algunas frases, el motivo de algún hecho quizá, normal...Las palabras que no suelen utilizarse con frecuencia, los gestos de algunas personas cuando te declaran algo... 

Yo me pregunto cómo llega uno a enamorarse y a perder la lógica de su vida, y paradójicamente, darle un sentido a todo lo que hacemos. No hablo sólo de mis circunstancias actuales. Recuerdo, por ejemplo,  momentos en los que fui muy feliz, y sin embargo, analizándolo con la cabeza fría...mi vida estaba llena de incoherencias. ¿Cómo fue posible que yo no me diera cuenta de esas cosas tan esenciales? ¿Cómo es ese instante decisivo donde las puertas del alma se vuelven a abrir para dejar entrar el viento de la vida y la muerte? Porque si vamos al caso, la vida es todo lo que es, hasta la muerte, que como dijo Benedetti "es el síntoma de que hubo vida". Y sí, es totalmente cierto. Porque un adiós (hablando dentro de lo que serían las relaciones amorosas) es el punto de un discurso que existió en el tiempo, un relato enmarcado en un cronotopo. Con papeles, escenas, diálogos, hechos, que se desarrollaron como fueron surgiendo...el primer beso, el abrazo, la mirada, la desnudez, la tristeza, la nostalgia, el enojo, los celos, la cobardía, la complicidad, el placer y los momentos de dicha. Todo va transcurriendo sucesivamente, con espacios indefinidos...sólo, hasta el último adiós. (obviamente, que me refiero al verdadero adiós, y no a aquél intento de cierre indefinido, parecido a un disco rayado). 

Y no sé si es parte de mi personalidad, parte de mi niñez, el hecho de que siempre me gustaron los relatos, que me gusta hacer, (inventar), de vez en cuando alguno. Para mí,  la mejor definición, o mejor dicho, comparación de lo que significa la vida...es aquella que dice "que la vida es un libro y nosotros vamos escribiendo nuestra propia historia..." (o algo semejante). 

Este momento de mi vida, tiene un nuevo marco, nuevo espacio, otro tiempo, otros personajes. Lo que más deseo es, que esta vez, no sea como antes. Que no sólo sea uno más, de mis viejos relatos. 
Creo que me gusta mucho cómo está surgiendo esta nueva historia. Jamás hay que dejar de leer y reescribir nuestra historia. Lo esencial en esta vida, antes que la muerte, es vivir viviendo. Y eso implica moverse...


lunes, 4 de marzo de 2013

Whising!


Yo te pensé hoy a la mañana tempranito cuando todavía no eran las siete y me acordé de esas palabras lindas que me dijiste ayer antes de despedirnos, antes de que me fuera con esas ganas de volver a verte y así sin más, te di uno de esos besos que yo sé que te gustan tanto, y así me fui.

Yo sé que estoy cruzando (casi sin tanto alboroto) esa hilo entre la debilidad y la fortaleza que brinda la mente. Pero qué se puede hacer cuando el deseo de tenerte cerca mío crece como una epidemia...las ganas de estar con vos fluyen por mis venas y suben y bajan por todo mi cuerpo, (es tu piel la culpable, y el calor que me das cuando la siento). No lo niego, soy terca como una vieja, pero admito que ya no sólo sos algo que me agrada a la vista, simplemente tu persona y tu forma de ser conmigo le agrada a todo lo que ahora ves en mí.

Como un deseo a una estrella fugaz, pido a no sé bien cuál deidad que ésto perdure...y lo pido y lo pido y te pido, y ruego y no me canso de pensarte.

jueves, 7 de febrero de 2013

El Quererte

Yo quería que me quisieras, que me quisieras como se quiere al  muñequito de peluche que te regalan tus abuelos cuando sos chiquitito; quería que me quisieras como se quiere aquello que nos dicen que es imposible y que hacemos lo mismo; yo quería que mi quisieras como quieres a tus sueños con esa ansiedad que te regala la espera; "queréme ... queréme" , pedía a no sé cuál espectro que te lo dijera en algún momento...

 yo 
   sólo 
         quería  
                    que  
                          me
                                  quisieras


                                                     y que vieras  así cómo yo te quería




Pero vos nunca supiste cómo era aquéllo de querer al ser querido.

martes, 8 de enero de 2013

Para terminar...

¿Cómo comenzar a decir ésto sin derramar una sola lágrima? ¿cómo derribaré mi orgullo, pintado de dignidad, y decirte que también extraño...? Pero no te. No te extraño a vos, extraño aquello que creí que era un cuento hecho por mí. Eras un sueño hecho realidad. Todavía recuerdo nuestras charlas, nuestras risas, nuestras peleas sin sentido, nuestros abrazos profundos como un lecho nupcial...eterno en la memoria. Es que ahí estarás para siempre, en mi memoria, junto con todo lo que armamos de a poquito. ¿Alguna vez te diste cuenta, con la profundidad que te amé? Miraba a tus ojos y me sentía completa; nada me faltaba. Nada. Caminábamos juntos por la peatonal, miraba a mi alrededor y todo giraba...no podía ver más que tu cara, tu cuerpo, tus gestos. Escuchaba sólo tu voz.
Te digo la verdad, en este mes, no tuve tiempo ni lugar para llorar...con tantas cosas para hacer, con todos los festejos que se aproximaban, con las personas que fueron entrando en mi vida. Nada me permitió llorar con ganas, con desesperación, con toda la tristeza del mundo. No tuve tiempo para hacer mi propio duelo de la situación...siento como si hubiera asistido a un entierro, y no haber tenido la posibilidad de derramar ni una sola lágrima. Tampoco quise. Tampoco quise, porque me obligué a mí misma a desterrarte para siempre de mis días. No de mi vida (eso es netamente imposible amor). 
Te imaginé caminando, haciendo tu propio camino, mirando sólo lo que querías mirar, abandonándome. Y mi orgullo (el de siempre) hizo que germinara en mí un intento de amnesia. Dejé de pensar en todo lo que conformabas para mí. Hice como que nada había sucedido, que no me habías dejado, que nunca nos habíamos amado.
Me armé con una coracita, y tomé el peso de dolor y la tristeza para dejarlo en algún terreno baldío.
¿Pero sabés qué amor? no te extraño para nada. Todavía me detengo a pensar en qué carajo me enamoró de vos, y fue eso simplemente: VOS. Vos me enamoraste con toda tu locura, con todo lo lindo que significabas para mí. Te amé de verdad, mi vida...Te amé así, con la locura que se tiene sólo en esta edad. Yo sé que nada será igual, después de vos. Lo sé porque no podría entregarme nuevamente de cuerpo y alma, como me dí con vos. Te quise tanto, nenito...te quise tanto que hice locuras por amor. Pero no extraño nada ya. Tus besos de cielo y caramelo, tus caricias de fuego y viento, todo eso que sólo vos me provocaste, quedó en el pasado, en esa historia que quisiste terminar...O dejar en suspenso. Pero este tiempo me ayudó a comprender muchas cosas que antes no veía. No hicimos mal en dejarnos ir...tenía que ser así. 
Ahora estoy dispuesta a seguir creciendo, como sea, pero a mi ritmo, con mis propias fuerzas, dejándote atrás de verdad. Volver a integrarme a mi vida y a mis deseos. 
Por mi parte, te agradezco cada beso, cada poesía, cada arrebato, cada palabra. Te agradezco por hacerme volar y por quererme, a tu manera. Con vos sólo aprendí. Pero después de todo, no sé hasta qué punto me hacías bien. Ahora no estoy mal, es más, tengo una especie de tranquilidad que se asemeja al vacío, pero que no me molesta. Sólo me hace pensar, y reír a la vez. Río porque no quiero llorar por algo que me llenó la vida. 
Sé algunas cosas que antes no sabía. Hablo de mí. De cosas que antes no comprendía. Sé que hay cosas que no quiero para mí. Sé que en un momento te quería en mi vida, a toda costa...Pero hoy ya no es así. Por mí, está bien que hayas decidido seguir viaje. Tal vez halles aquello que realmente te llene la vida, o no...

Gracias a Dios, no me arrepiento de nada...y como dice la canción que tanto escucho desde que te fuiste, de NTVG, "Nada fue en vano". 

Ya nada es igual, amor mío. Por eso ya no sirven los mensajes diciendo un "te extraño", que apareció quién sabe por qué...pero era necesario que te dijera algunas palabras, que nacieron porque, después de todos estos días, recién tuve ganas de pensar en tu risa...
Te amo igual, ya lo sabés...y te deseo lo mejor en tu vida. Nunca podría desearte lo contrario. Quiero que seas feliz con lo que elijas. Pero si nos dejamos, hagámoslo de verdad. Ya no tengo ganas de jugar a la Rayuela...ya tuvimos nuestro ciclo, y es hora de comenzar un nuevo juego. 
Si tengo algo más que agregar, y ahora no me sale...imagino que sabés que te daría un beso y te diría un "no me olvides" porque yo no lo voy a hacer. 
Con toda la sinceridad de mi mundo y del nuestro.
M.V.

...

MyFreeCopyright.com Registered & Protected

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.