martes, 9 de septiembre de 2014

Calor de Agosto

El 21 de Agosto de este año, acá en Santa Fe, hizo aproximádamente 27º de sensación térmica a la noche. En ese momento, tuve un "brote" de escritura y salió lo siguiente.
Después de meses sin escribir poesía (o algo parecido), les comparto lo que hice. Espero que les guste.
Besos a todos!




Miro a través de la noche , con y sobre ella,
me sumerjo, salgo, me empapo, no me puedo resistir
brota del aire una bruma con sabor a calor
se me pega el pelo en la frente
el sudor corre por mi cuerpo

yo sigo mirando
está anocheciendo y sigue siendo un problema verme parada pisando las sombras de los árboles.

Caminar por la costanera, moviendo mis brazos
uno va atrás, el otro lo copia automáticamente
son un par.
qué sería de mí sin ellos dos, sin ese tintineo en cada paso que doy,
esa izquierda y esa derecha,
ya no sé

No hace frío, es pleno agosto y hace un calor de la puta madre
salen los mosquitos, zumbean las moscas
 yo quiero vaciar este extásis que me corre por las venas
que nace y quiere dejarme en otro cuerpo
quizá quiera besarte, quizá sacarte la ropa
pero sólo para mirar un sinfín de veces esa capa que recubre tus nervios
no sé, nada más. no quiero sentir tu peso sobre mi cuerpo
a veces siento ahorgarme, necesito correr, correrme corriéndote de mi lado

yo a veces no sé bien lo que quiero, me siento una chiquilla inquieta
como esa nenita china o japonesa, llamada cintya que se levantó de la mesa para abrazarme
quién sabe, yo tal vez cuando era chica también fui así. regalaba abrazos a desconocidas, y es por eso que ahora me cuesta darlos,
yo no soy de piedra tampoco, pero no me derrito con el sol
yo soy un aire que necesita filtrarse por el costadito de la ventana
las cosas me ahogan, me cansan, a veces no quiero ser humana

susúrrame una palabra color naranja, el calor y el verano tienen nombres de sol
yo te quiero, no creo que te quiero, no dudo de eso.yo a vos te estoy queriendo tanto que no me importa contarte todas mis incoherencias
me hacés creer que no tengo que privarme de nada, me vas besando los días como Lisandro. me mirás con la dulzura de los enamorados, me hacés un lugar feliz, sos mi lugar feliz, mi sitio. puedo correr de vos y volver, y me recibís con los dos ojos abiertos. tus par de ojos raros, ambos. el derecho y el izquierdo. los dos me miran y hacen un movimiento tenue , observando cada una de mis pecas, las pecas viejas ... y las nacientes.


viernes, 23 de mayo de 2014

Creo que tenés razón, la culpa es de uno.


Debería cerrar el libro, mirar para otro punto a través de la ventana, resignarme a un adiós que no significó nada...ni antes, ni ahora.
Ya podrás darte cuenta que después de tanto tiempo, pensando en la inutilidad de este amor que no fue, sigo recordándote, quizá para ver si así logró desentrañar tu misterio.
Llegaba un presagio hacia mí cuando tu mirada incomprendía mi rostro. Y con una mueca, sonreías y seguías mirando al horizonte. No quise darme cuenta que todo era falso. Pero luego de pensarlo tantas tardes, debo aceptar -estoicamente y de una buena y sincera vez por todas-, que es verdad. Que es y era cierto que jamás, me quisiste.
Pero yo, aceptando los desafíos, me encapriché en conseguir que me dejaras entrar un poco en tu corazón.
Casi a un año de que llegaras a mi vida, caigo a la realidad, y me siento necia y estúpida; una ciega que no quiso ver las cosas con claridad, o como eran...
Si después de tanto tiempo de imponernos esta distancia, y no encontrarte más que por propia voluntad, de intentar buscar en la inocencia de los acontecimientos algo, que me ayude a tener un solo motivo para volver a hablarte. Siempre desde mi parte, repitiendo el mismo error, de esperar a que nazca lo mismo de vos. Pero no. Nunca entendí que a veces es mejor dejar partir lo irremediable. Lo que no promete para nuestra vida más que tristeza y angustia. Infelicidad, o un agujero en el corazón. Un pozo profundo, una cámara oscura en donde como en una serie de flashes regresaras en las imágenes de la vida. Cualquier estupidez puede traerte otra vez hacia mí. Sólo se termina cuando recuerdo que en la realidad, casi nunca estuviste cerca de mí. Sólo te detuviste a pasar un tiempo en mi lecho, y creyendo que te quedarías, te acogí como al mejor de los huéspedes, mostrándote todo mi interior, toda la vida que había en mí.
Y sí, ya sé que tuve mis errores, y ya te los acepté a todos y te pedí perdón. ¿Pero sabés una cosa? aunque seas inocente en toda esta tragedia, me veo una vez más derrocada, otra vez, debiéndome reconstruir de nuevo. Porque me rompí (otra vez) cuando desperté de ese sueño en donde era posible tener algo con vos. En donde tu sonrisa se dibujaba a la par de la mía. Donde un abrazo en una noche fría de inverno en el puerto, significaba una abrazo hacia el futuro incierto, y frío...como el invierno. Porque vos me diste siempre esperanzas. No llegó a ser amor, pero sí una promesa de amor, que ahora, ya no significa nada más. Pero después de todo, casi sin ganas, con lo poco que me queda de amor, me fui reconstruyendo. Y otra vez recordé que se puede, siempre se puede. Y justo hoy, me puse a pensar en que el desamor sólo puede curarse con amor. Amor a la vida, a los amigos, a las cosas que hacemos. Amor al tiempo, porque cuando van corriendo los días y recordás todo lo que viviste, aunque te pongas triste o feliz, siempre tenés la ventaja de la experiencia. Y la vida es eso. Aunque a veces esté muy triste (aunque sepa que no vale la pena) a causa de este final, entraste a mi vida, y me hiciste odiar y amar cosas a las cuales no les daba importancia, a tal punto que ni tenían existencia para mí. De vos quisiera llevarme sólo lo lindo. Quizá recuerde para siempre tu mirada linda, tu perfume, no sé...quizás sí te olvide. Pero ese día no llega nunca, aunque hoy esté bien, aunque hoy me hayan hecho recordar que merezco ser amada y estar con alguien que sí esté dispuesto a quererme por lo que soy. A mirarme más allá de mi aspecto y a desear permanecer conmigo pase lo que pase. Porque es así. De todas maneras, se me antoja pensar en vos, y aunque quiera olvidarte, no lo consigo del todo. Aunque sólo me "aprecies", yo sí te quise, y eso espero que lo sepas. Igual te entiendo. Creo que desde el principio te entendí, y aunque tarde en comprender, uno llega siempre a la misma resolución de las cosas. Y como dijo Benedetti, "La culpa es de uno cuando no enamora, y no de los pretextos ni del tiempo".

domingo, 2 de febrero de 2014

Destrucción

Cuando algo desaparece de nuestra cotidianeidad, reaparecen por sí solas las nubes del vacío, el hastío de la invariable presencia de la nada. Y en esa vuelta a la realidad debemos sujetarnos a nosotros mismos para no creer y tener que echarle la culpa a lo que de vez en cuando está allí y desaparece como las cosas que perdemos sin querer. Porque somos inconscientes del valor de las cosas que tenemos hasta que se nos escapan, hasta que llega un día y nos preguntamos a dónde se han ido esos momentos que antes nos llenaban con algo...tal vez, alegría...quién sabe. La parte más difícil se hace cuando queremos continuar como si nada hubiese ocurrido, o el "volver a empezar" desde donde ya sabemos, desde ese lugar en el cual ya estuvimos una vez:  "la largada"; es retomar el juego una vez más, y tener esa sensación de impaciencia y cansancio, sabiendo que muy probablemente tengamos que vernos en ese lugar una vez más... como en el juego de la Occa, cuando llegábamos al casillero con "prenda" que nos enviaba al inicio otra vez. ¿Quién no se sintió desanimado cuando creía que ya tenía un camino lo suficientemente armado como para seguir avanzando mucho más, y de golpe una fuerza externa nos succiona hacia un lugar que no queríamos volver?
Hasta el mismo Borges dijo tristemente..."Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente para aprender el arte del olvido. Un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra". Todos sabemos que olvidar lo que nos hizo felices es difícil sólo si no se quiere olvidar. Si nos preguntamos cómo hemos ido pasando de página,de una historia a otra, es sencillamente porque un día tuvimos necesidad de conocer una nueva historia, algo que nos renueve los días. Pero cuando ésto no sucede es porque creemos que todavía hay algo allí que tiene valor y merece ser preservado. Por eso no podemos olvidar. Porque no queremos olvidar.
A veces cuando miro a mi alrededor y sólo estás en un par de objetos, me invade una pequeña angustia de saber qué historia corre detrás de esas palabras. Sólo aquello que formó parte de un día feliz. Yo no quería terminar con eso. ¿Qué mal tenemos en la 'cabeza para tener la facultad de terminar con algo tan lindo como lo que nos hace felices? Es una pena que la destrucción de las cosas sea parte de la naturaleza humana. Es una pena que hayamos sido capaces de destruir lo que un día nos hizo tanto bien...


Tal vez Barthes lo explique teóricamente...

"Todo episodio amoroso puede estar, por cierto, dotado de un sentido: nace, se desarrolla y muere, sigue un camino que es siempre posible interpretar, según una causalidad o una finalidad, o moralizar incluso si es preciso. (…) ahí está la historia de amor, esclava del gran Otro narrativo, de la opinión general, que desprecia toda fuerza excesiva y quiere que el sujeto reduzca por sí mismo el gran resplandor imaginario que lo atraviesa sin orden y sin fin a una crisis dolorosa, mórbida, de la que es necesario curarse ("Nace, crece, hace sufrir, pasa", exactamente como una enfermedad hipocrática); la historia de amor (la "aventura") es el tributo que el enamorado debe pagar al mundo para reconciliarse con él”

Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso.



A mí igual no me convence del todo.

jueves, 16 de enero de 2014

Algo


A veces busco algo que no se encuentra
no se encuentra en ninguna parte,
ni en la puerta ni en el diario
ni en las noticias que leo en la red.
yo lo sé. no estoy perdida, no estoy loca,
me han hecho perder, enloquecer, 
de rabia de amor, de no tener nada más que un beso 
que tiene sabor a adioses lingüísticos. 
un adiós que no cesa porque en realidad nunca hay bienvenida. 
yo busco eso. la bienvenida,
el regocijo que da tener una mano enlazada a otra. 
abrazarse y que en el abrazo recuerde alguna boba película que me hizo llorar. 
a veces busco algo que se perdió 
pero que por ninguna parte se puede encontrar,
hay cosas que ya no están ni van a estar, (lo sé) 
ese amor sin remedio que no enferma ni hace mal. 
la necesidad de un abrigo que tenga el don de cubrir los fríos del alma. 
pero ahora siempre hay un vacío, 
siempre hay un vacío,
ya nadie espera, nadie espera de verdad. 
ansiosos, individualistas, egoístas, posesivos y al mismo tiempo, 
ansiamos libertad.
a veces busco algo que no encuentro 
y sé que no encontraré, 
pero sólo por si acaso 
sigo buscando.

...

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