miércoles, 1 de septiembre de 2010

Lluvia de invierno

   Hoy se levantó  todo el frío que estaba quién sabe en dónde y cómo. El viento sur tomó las riendas, y empezó a golpear rostros, empezó a tirar con fuerza. 
Ella estaba ahí, uniforme, quietita, aislada. Tenía un sobretodo gris y una sonrisa amarillenta, el paraguas colgando y la mirada viajera. Soñaba que estaba.Quería detener el momento exacto en que lo vio por última vez. Quizás era una fantasía, quizás se la creyó ella sola...pero mientras escuchaba su mp3, tenía una duda. ¿Qué le iba a decir cuando tuviera su olor nuevamente frente a su nariz? ¿Cómo iba a hacer para actuar frente aquel personaje ficticio que su ego había creado? ¿Cómo se iba a reinventar para enamorarlo por segunda vez? ¿Cómo era eso que decía ser el amor en tantas poesías? ¿El amor es una poesía? La lluvia comenzó a molestar, pero a ella no le inquietaba, abrió el paraguas y se puso a caminar, y el viento frío del sur, la arrastró hasta esa orilla de la ventana...y es que, como dijo Gelman, por una puerta se entra a muchos sitios, pero sólo por una ventana se entra al alma. Todavía le quedaba en la memoria ese roce de cuerpos que había vivido como en una película, quería volver para atrás como se vuelve con el botón del control remoto del la lectora de DVD. Quería volver como lo hacen esos cd's. Pensaba si se estaba volviendo loca...quería ser un cd, pero de una película de Hollywood, quería terminar con un happy end, como terminan todas esas películas...Pero cuando llegó a esa orilla, miró hacia atrás, a esa lluvia que estaba al rededor, y recordó que era un objeto pensante, y que existía, y que dudaba, pero que existía. Y que dudaba si lo que había olvidado en realidad lo había olvidado, pero existía, y las gotitas de la lluvia, cada vez más gordas, con ese frío viento del sur, se pegaban a su sobretodo gris, y su sonrisa amarillenta, se tornó azul. Y la voz de la memoria, como en un eco, volvió a oír.





Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir
a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy
que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo
que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado

Lluvia, Juan Gelman


4 comentarios:

cocorocker dijo...

El frío,la lluvia y la buena música,nos hacen pensar demasiado :)

Roberto dijo...

Juan Gelman y tu haceís una pareja deslumbrante...me gustó tu nuevo rincón Bris!!!! cuanto tiempo sin saber de ti y de tud palabraas...una alegría inmensa tu post en mi rincón!

seguimos en contacto

ando preparando un escritos que comencé en verano, ya te contaré!

un beso...grande

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

Inkompleto dijo...

Maravilloso como siempre

...

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